martes, 30 de agosto de 2016

APA... ¡Para publicar!



Durante este mes hemos profundizado acerca de las formas APA; los tipos de artículos, la estructura del escrito y la claridad y precisión. El último de los códigos vistos fue el número 4, el cual nos da un panorama conciso sobre la correcta puntuación en los escritos académicos o científicos — puntos, punto y coma, dos puntos, raya —.

No hay duda de que las Normas APA tiene tantos parámetros que es imposible memorizar todo, pero supongo, que el punto es tratar de tener claro el número de códigos y el título, aunque sea, de cada uno de ellos para tener una guía aproximada de todo lo aquello tratado por las Normas. Claro, no voy a salir experta en APA, pero seguro debo tener claros algunos parámetros más importantes (como lo es la citación).

A demás de ser muy importante la redacción, la puntuación, el estilo y los demás parámetros que exige APA para aprobar un artículo, debemos tener en cuenta el valor de éste no sólo académico sino en la sociedad. La divulgación es, entonces, una parte fundamental (por no decir la más) del artículo.
La divulgación científica tiene como objetivo fundamental acercar la ciencia a la sociedad, con el fin de incrementar su cultura científica e implicar a los ciudadanos en las actividades relacionadas con la investigación. En este proceso de socialización y comunicación del conocimiento juegan un papel fundamental las universidades, ya que esta tarea debería ser parte de su compromiso con la sociedad. Lascurain Sánchez, M. Elías Sanz, Casado (2009)
Según las autoras del artículo La divulgación científica en el entorno universitario, es fundamental dar a conocer a la sociedad las investigaciones científicas que se generan desde el entorno universitario, para contribuir y fortalecer su importancia dentro de la sociedad.

Considerando lo anterior, tanto la investigación científica como la universitaria, es valiosa para construir a una sociedad actualizada la cuál esté al tanto del progreso de la investigación universitaria y considere a esta última una parte valiosa para el progreso educativo y cultural.

Para nadie es un secreto que los hábitos de lectura en la sociedad colombiana son muy bajos. Quienes tienen el gusto de leer no representan un porcentaje alto de la población colombiana; claro, debemos tener en cuenta que la lectura es una de las brechas más representativas de la desigualdad en Colombia. Según una publicación del periódico del ministerio de educación Altablero, Colombia registra altos índices de desigualdad y una representación de esto se da a través de la lectura.

Los estudios de consumo cultural en Colombia, como en otros países latinoamericanos, han mostrado que el acceso a los libros y la lectura es desigual. En primer lugar, hay una brecha casi insalvable entre el campo y las ciudades, ya sea en promedios de lectura como en tenencia y compra de libros (el 22,15% de los hogares colombianos no compró libros en los últimos 12 meses), incluyendo los textos escolares. Germán Rey (2007)
A demás de la brecha entre distintas ciudades, el informe realizado por el ministerio de educación afirma que la lectura realizada por los jóvenes está marcada, en mayor medida, por exigencias escolares y obligación. El tipo de texto, también, es un aspecto interesante a evaluar para evidenciar qué prefieren los colombianos a la hora de elegir o leer (por obligación) un texto. El estudio del ministerio lo revela así “Las obras literarias son las más leídas (35,1%), seguidas por los textos de estudio (24%), los libros científicos (12%) y los libros de autoayuda (11,2%) que, a su vez, se diferencian por ciudades”

Queda en evidencia el bajo hábito de lectura entre los colombianos, sobre todo con los libros científicos que son tan importantes en una sociedad como la nuestra, la cual está siempre tratando de seguir el modelo contemporáneo de los países de “primer mundo”; es por esto que debemos estar informados tanto de los avances de la ciencia como de la inversión que se hace en la tecnología.

El Internet nace como un salvavidas de hábitos de lectura, pues gracias a este aumenta el número de personas que pueden acceder a cualquier tipo de textos de forma gratuita, contribuyendo entonces, a mejorar los índices anteriormente expuestos. Sin embargo, no debemos tapar el sol con un dedo: el informe del ministerio de educación revela “la lectura en Internet crece a medida que se aumentan el estrato socioeconómico y el nivel educativo y la lectura tiende a concentrarse, como la riqueza. Los que más leyeron libros en los últimos 12 meses, los que tienen más libros en su casa y los que asistieron más a bibliotecas son también los que más leyeron en Internet”.

La divulgación de todo tipo de artículos (claro, que sean relevantes) es muy importante dentro de la sociedad porque crea una cultura crítica y exige cada vez más que los ciudadanos deseemos estar más informados sobre el progreso del país en el ámbito académico. Por tanto, se deben eliminar las brechas sociales y tecnológicas, reforzando el hábito de este tipo lectura (ya sea físico o digital) desde el colegio para permear en todos los ámbitos sociales.





miércoles, 24 de agosto de 2016

Guías, normas, parámetros… Sin duda comenzar a escribir en una hoja en blanco es una de las tareas más difíciles, claro, empezar nunca será fácil. Sin embargo, a medida en que surgen las letras, surgen más ideas; y al parecer, escribir a una hora tan existencialista como lo es la madrugada, facilita más las cosas.

¿Para qué tanta norma? Aparte de las normas APA y de los demás parámetros de escritura, están las normas de la cultura, de la sociedad, de nuestra familia… Al parecer hemos vivido siempre entre normas, desde que nacemos estamos condicionados a seguir ciertos lineamientos, la cultura nos moldea. Pero también nos encanta romper la norma, nos gusta contradecir (y si es a nuestros papás, mejor); entonces… ¿También podemos transgredir los lineamientos que nos exigen para presentar un artículo académico? No, no creo. Así seamos unos “rebeldes”, al parecer, siempre volvemos a seguir los parámetros, tal vez por sumisión, por conformismo o simplemente porque nos toca.
Tengo suerte de aprender las normas APA de una forma no tan tediosa, me gusta la idea estudiar tantos contenidos (y a veces tediosos) comiendo dulces, qué buena estrategia, ¿no? Ya en la semana 5 de este semestre vamos en el código número 4 de las normas. Hemos pasado de los tipos de artículos, estructura, y los modos correctos de escribir; han sido tantos temas que no recordaría, en este momento, el contenido de las últimas 3 clases vistas.

Bueno, uno aprende APA, Vancouver o demás normas para publicar un artículo y ¿qué pasa después? Ya bastante hemos escuchado de lo mal que le va a la educación en Colomba en comparación con otros países, ya sabemos que las universidades del país no tienen ni el 30% de publicaciones que tienen las mejores universidades del mundo, pero ¿Por qué? Pienso que muchos colombianos que asisten a la universidad lo hacen, no para enriquecer su nivel “cultural” ni pertenecer a la academia, sino para trabajar y enriquecer sus bolsillos ¿Así cómo vamos a tener publicaciones?

Supongo que la situación del país no ayuda; por un lado están las personas que quieren estudiar y no pueden, porque hacerlo es un lujo que no todo el mundo se puede dar; es demasiado costoso y las oportunidades son pocas, sin mencionar las entidades que se aprovechan y cobran hasta el triple de lo que prestaron para estudiar (sí, hablo del Icetex) y por el otro lado están las personas que pueden y no quieren o que lo hacen por tener, simplemente, un cartón que diga que “sirves para algo” (Hablo de algunas personas, no todos) Entonces ¿Publicaciones de dónde?...

Podría seguir con la lista pesimista del país, pero es un discurso ya muy común, y qué pereza andar repitiendo lo que todos dicen, mejor sigo con las normas y todo lo demás… Bueno, me preguntaba sobre las publicaciones y quiénes las iban a escribir con tanto problema con la educación; supongo que usted lector y yo podemos empezar a escribir, así sea sin tanta norma, lo que pensamos y sentimos; claro, empezar es difícil, pero si es algo que nos motiva ¿Por qué ha de ser difícil?

Pienso entonces en este momento en el tema de mi tesis, pienso en que el otro semestre debo tener una idea, así sea vaga, sobre el tema y sé que tiene que ser algo que me apasione (como ya nos ha dicho Juan Sebastián), o si no, serán 100 hojas más (que serán impresas, empastadas, y con las normas APA en perfecto orden) que van a ser arrumadas en un piso de la biblioteca, dentro de un CD, y que tal vez, nadie nunca más mire (ni yo).

Es un panorama que de sólo imaginar me decepciona. Supongo que no será culpa de las Normas APA o de los lineamientos que dicen paso a paso cómo hacer una reseña, un ensayo, una relatoría etc… Claro, será culpa mía. Considero que cualquier producto que resulte de nuestra tesis o de algún proyecto, debe ser algo que nos haya gustado hacer cada día; independientemente de las normas que debamos seguir; al final, pienso, lo más valioso es el contenido.
Sí, creo que por ahí debemos empezar. ¿Criticar menos y hacer más? Sí, puede ser una buena solución; aportar algo a este sistema de educación y al mismo tiempo, aportar algo al país. Aunque no sea fácil, no es imposible; con un poco de dedicación y esfuerzo y sobretodo, motivación podemos hacer bastantes cosas, o por lo menos, una buena tesis.

Al parecer volví a estar de acuerdo, o conforme con la norma, es un circuito del que no podemos salir, vivimos dentro de normas y escaparnos de ellas sería negar la realidad; aceptarlas o si quiera saber convivir es mejor que huir; y así pasa con APA (supongo), no podemos huir de ella así que “si no puedes contra el enemigo, únetele”


miércoles, 17 de agosto de 2016

El camino hacia un buen escrito

SEMANA 3 

El bajo rendimiento de escritura y lectura de los universitarios es una problemática que debe ser enfrentada con diversas estrategias pedagógicas. En el proyecto de investigación “Problematizar la lectura y escritura académicas en la universidad”, realizado por el grupo Graphos, se refleja el bajo rendimiento de lectura de 1.077 estudiantes de la Universidad Sergio Arboleda, así: “786 (73,23%) de los que ingresan a primer semestre muestran una lectura literal y un proceso escritural básico; 270 (22,81%) inician su formación universitaria con un tipo de lectura inferencial y solo 21 (3,94%) presentan un nivel avanzado de lectura y escritura”.

Tanto en el ámbito académico, como en el desarrollo social y personal del estudiante son importantes las competencias lectoras y escriturales; por tal motivo, es necesario implementar herramientas que ayuden a identificar y mejorar las habilidades desde el primer momento de ingreso a la universidad.
Para reconocer las debilidades del estudiante, es importante tener en cuenta la participación del docente en la formación de estas habilidades. Es fundamental un acompañamiento para realizar un diagnóstico de las debilidades del estudiante, seguido, se deben implementar estrategias pedagógicas para el mejoramiento de los procesos de lectura y escritura, tales como la realización de una bitácora (esta posibilita el seguimiento al estudiante).

Existe cierta dualidad entre la implementación de las herramientas tecnológicas como un factor que promueva la lectura y la escritura. Por un lado, considero, estas herramientas pueden ser un gran distractor si no se usan de forma apropiada y el estudiante puede caer en el conformismo de la información breve y superficial. Pero, por otro lado, las herramientas virtuales pueden incentivar al estudiante a desarrollar, en primera instancia, escritos vivenciales que permitan posteriormente un nivel mayor de escritura y comprensión lectora.

La mayoría de universitarios no ingresan a la universidad con bases sólidas de escritura ni lectura, por esto los docentes deben implementar desde el colegio (básica primaria) estrategias que aseguren en el estudiante estas dos importantes competencias, así, los estudiantes de primeros semestres no tendrán mayor dificultad a la hora de realizar un escrito. Sin embargo, considero que los padres tienen una responsabilidad mayor en la formación de hábitos de lectura y escritura, es decir, desde casa se debe incentivar al niño para no tener problemas futuros en estas competencias.

La educación en Colombia tiene un nivel muy bajo en comparación con sistemas educativos de otros países. La deserción y desmotivación de los estudiantes refleja una panorámica sobre nuestro sistema educativo el cual, considero, es excluyente. Otro factor que puede reflejar la situación educativa de nuestro país en comparación con otros, es la realización de publicaciones. La universidad de Harvard, por ejemplo, cuenta con aproximadamente 100.000 publicaciones y universidades colombianas como la Pontifica Universidad Javeriana con unos 3.500 (una cifra muy por debajo). Por esto, debemos considerar qué tipo de estudiantes somos, qué tanto conocimiento tenemos, y qué tan preparados estamos para enfrentar retos como lo es el camino hacia el logro de una publicación.

Es, por tal motivo, que en algunas clases de la universidad debemos ver y comprender ciertas normas que nos guían a la hora de realizar nuestros propios artículos. Las normas APA se han convertido en la pesadilla de los estudiantes universitarios (y de la gran mayoría de quienes están realizando su tesis) pues llegan a ser complicadas, engorrosas y pueden contener demasiada formalidad (para algunos). Sin embargo debemos reconocer su importancia en las ciencias sociales, primordialmente, pues brindan una estructura concreta y unos lineamientos para realizar un escrito correctamente.

El aprendizaje es un proceso que se evidencia mientras adquirimos experiencia. La lectura y la escritura son, del mismo modo procesos empíricos que deben ser estimulados desde temprana edad. Sin embargo, el estudiante debe tener en cuenta que un buen escrito no depende tan sólo de la ortografía o la gramática, sino del manejo textual, cognitivo e intertextual, es decir, su nivel de discurso.

La producción de textos va más allá del simple hecho de escribir, pues se deben considerar las debilidades del estudiante y problemas como la falta de interés, falta de experiencia o poca orientación. Es por esto que, los padres en primera instancia, el colegio y profesores de primeros semestres de universidad, deben implementar estrategias para superar las debilidades de sus estudiantes.


También, es necesario que los estudiantes comprendamos el manejo de herramientas, ya sean las normas APA, Icontec, Vancouver, etc., no como un tema de más en la universidad para ponernos “pereque”, sino como una herramienta que nos brinda un mayor conocimiento y una buena guía para realizar nuestro propios escritos.

martes, 9 de agosto de 2016

Básicas ¡Me martirizas!

Miércoles 3 de agosto 4 pm: Última clase del día, último piso del edificio de la última facultad de toda la universidad… básicas. Todos (o la mayoría de javerianos que conozco) detestan básicas y cómo caso irónico, el sistema, el destino o la vida, los pone allí en las 6 o 7 clases que ven al semestre (qué suerte), y peor aún, en el último piso.


Sin embargo esta vez hubo algo diferente al subir hasta el 5to piso; y es que en los 2 años que llevo en la universidad jamás había subido por las escaleras del 52. ¡Es un espacio totalmente distinto! No había gente que impidiera el paso, estaba solo y subimos casi sin sentir los 5 pisos. Por fin el edificio tenía un color más agradable que el gris (o blanco sucio). En fin, creo que se convirtieron en las escaleras predilectas para evitar el tráfico de tanta gente y llegar a tiempo a clase (es probable que usted lector, no sepa de qué escaleras hablo).

Llegamos al último escalón, eran las 4 en punto o faltaban 2 minutos, Juan Sebastián iba detrás de nosotras. Comenzamos la clase y leímos un par de entradas de nuestros blogs, que por cierto me pareció un buen ejercicio para conocer el estilo de escritura de algunos compañeros; y pensé de inmediato en el ejercicio de la primera clase (descripción a través del dibujo) pues a través de las letras podemos hacernos una idea (quizás vaga) de cómo es la persona que escribe.

Finalizamos la lectura de las bitácoras con la explicación (nuevamente) de los niveles de lectura; como no estuve la clase anterior, no sabía de estos: Literal, se encuentra en un primer escalón, después está Inferencial, en una tercera casilla Intertextual y finalmente Analítico Crítico.

En un segundo aspecto de la explicación de los niveles de lectura, está la importancia de las metáforas en cierto tipo de textos, lo cual genera en el lector mayor comprensión por la asociación de los diferentes sentidos. La explicación surgió gracias a un video TED con el ejemplo de los nombres Booba y Kiki y dos figuras.

Comenzó la explicación del taller que ya todos habían empezado; yo me sentí totalmente perdida por mi falta de la clase anterior, no tenía grupo, no sabía qué hacer, ya me había estresado pensando que era un taller larguísimo que tenía que entregar en 20 minutos. Sin embargo, después de la explicación de Juan Sebastián supe que (aunque era largo) tenía bastante tiempo para hacerlo, así que entré en calma y terminé relativamente rápido, claro, con ayuda de una compañera.

Tras esta actividad comprendí que se deben evaluar diferentes características clave en una página web, como por ejemplo, los datos del autor, si es una página de una entidad oficial, referencias, entre otras. Debemos ser más críticos, responsables y selectivos a la hora de escoger una página web, ya sea para una referencia o para informarnos.
5 de agosto, viernes.

Comenzamos la clase con el taller de evaluación de páginas. Creí que nos iba a tomar menos de 20 minutos terminarlo pero no fue así. La evaluación de cada una de las características toma bastante tiempo y como eran 50 aplicadas en 6 páginas (o sea 300 criterios en total) no saben cuánto me demoré (bueno realmente ustedes sí saben porque también lo hicieron).  El caso es que no lo terminamos en la clase y quería llorar, tenía tantos trabajos que con uno más no sabría por dónde empezar con todo eso. Pensaba: A parte de la bitácora tengo que terminar el taller, leer como 200 páginas, hacer una reseña de esas 200 páginas, escribir una autobiografía, leer otras páginas, hacer contextualizaciones de un autor, hacer otro taller… ya ven, demasiado para tan solo 2 días de “descanso”.

Guardé mi adelanto (el taller a medio terminar) y entonces ¿Por qué a mí? ¡No había Internet para poder enviarlo a mi correo! Otra vez pensaba: A parte de todo lo que ya mencioné, tengo que volver a evaluar 150 criterios (que ya había evaluado) y 150 más (que me faltaban por evaluar) por culpa del Internet ¡Sería el doble de trabajo! ¿Por qué a mí? ¿No basta con todo lo que tengo que hacer? Bueno, creo que esa es la vida del universitario, lamentarse por el montón de trabajos, y peor aún, lamentarse por no hacerlos el fin de semana.

Al fin pude guardar mi trabajo en el celular y ya Juan Sebastián explicaba otro tema, y como no tenía Internet me perdí de casi toda su explicación. El caso es que supe que hablaba del ranking de las mejores universidades y de las publicaciones que cada una de estas hacía. La Javeriana no estaba en el primer o segundo puesto; universidades como la nacional tienen mayores publicaciones que nosotros. Sin embargo, las universidades del país quedan al final de la lista si las comparamos con universidades como Harvard o Yale.


La clase terminó con una explicación rápida de las normas APA y la asignación de exposiciones en grupo. Yo quería ser de los primeros grupos en exponer, porque dejar eso para último corte es un suicidio, bueno no tan extremo, pero se acumulan los finales y parciales de las otras 7 materias. El caso es que el profesor solo asignó como 4 temas a los de editorial y los demás los dejó para después; seguro seré la primera en levantar la mano cuando pregunte “¿Quién quiere este tema?”.

martes, 2 de agosto de 2016

Al parecer... ¡Estoy en el lugar equivocado!

Semana 1

Era viernes 22 de Julio, clase de 11 en el sótano 2 del barón donde habían varias personas sentadas esperando a entrar a clase. Miré mi horario en el celular y miré el horario en el salón para comprobar que la clase era ahí (y para no pasar por la vergüenza de haberme equivocado de salón y tener que salir en frente de todos). Sin embargo, el salón no coincidía con el horario de clase que estaba impreso en un marco transparente en la pared. Me dirigí entonces al salón 023, vi el horario impreso y allí decía que era mi clase. Espere durante aproximadamente 10 minutos, en ese transcurso de ese tiempo llegaron varias de mis amigas a las que no veía desde el semestre pasado y mientras hablábamos de todo abrieron nuestro salón y entramos.

Estábamos ya todos sentados y el profesor de la clase se dispuso a hablar, nos dio la bienvenida a su clase que tenía algo que ver con matemática, estadística o informática. En ese mismo instante supe que estaba en el lugar equivocado,
Literalmente pensé ¡WTF!
pero solo miré al profesor y a una amiga que estaba a mi lado; al notar nuestra cara de confusión y pánico el profesor preguntó si esa era la clase correcta (tal vez pensando que él se había equivocado).
No sabíamos si quedarnos a una clase que no íbamos a ver por todo el semestre o “perder la dignidad” y salir por la puerta; entonces decidí pararme, agarré mis cosas y salí muerta de la risa del salón, acto seguido salieron mis amigas.

Después de la risa y de más, nos dirigimos al salón 024 y supimos que era el salón indicado. Ya habían pasado 20 minutos pero de todos modos, interrumpiendo la clase, entramos sin más. Cuando ya todas nos habíamos acomodado en el salón, el profesor nos explicó la dinámica que estaban realizando, una actividad diferente para conocernos y que consistía en dibujar, en 1 minuto, algo que nos identificara. Yo me demoré más de la cuenta en pensar un objeto, un solo objeto que reuniera y resumiera mi forma de ser; pensé entonces en dibujar un balón de fútbol, quedaba poco tiempo y lo dibujé como mejor pude aunque, sinceramente, quedo horrible.

Cuando todos los integrantes de la clase entregaron la hoja, el profesor las repartió aleatoriamente con el objetivo de tratar de describir a la persona que había realizado tal dibujo. Cuando de nuevo tuvo en sus manos las hojas, leyó la descripción de todos nuestros compañeros. La persona que hizo mi descripción acertó en casi todas las características que escribió a partir de mi dibujo.
Cuando terminamos de presentarnos y explicar qué esperábamos o creíamos que era la clase, Juan Sebastián se dispuso a presentarnos el programa de la clase, en donde nos contó sobre la metodología y los 6 módulos que veremos durante el semestre. Nos contó que debemos realizar una bitácora semanal contando qué paso en la clase y qué aprendimos, en 1200 palabras.

También nos contó que baja puntos en la calificación de un trabajo si este tiene mala ortografía. Posteriormente explicó sobre las 4 notas y su porcentaje. En su presentación incluía un video que explicaba El cono del aprendizaje y nos explicó lo que recordábamos después de dos semanas de haber visto, leído, escuchado, decimos o hacemos; cada una de estas acciones se clasifica entre pasiva y activa, y tiene porcentajes diferentes de recordación. Juan Sebastián aplica y cree esta metodología para enseñar a sus estudiantes.  Finalmente explica el trabajo que debíamos realizar para la siguiente clase. Nos enseña el blog, las lecturas, el audio y el video que debíamos utilizar para poder realizar el cuestionario.



Viernes 27 de Julio, 4:20 pm; al correo llegó la información de Juan Sebastián indicando que venía tarde para la clase. Mientras tanto todos los de la clase estábamos sentados en el pasillo del edificio; yo comía fruta (mi almuerzo) y hablaba con mis amigas y demás personas que estaban en el pasillo. Al fin entramos a clase y noté que Juan Sebastián venía un poco molesto, entonces nos contó su experiencia con el taxista lo cual me causó indignación y ratificó mi posición frente a los taxistas (no todos, la mayoría).

Al fin iniciamos la clase. El tema eran las diferentes herramientas de la web como lo son el correo, twitter y los blogs. Comenzamos con el correo, con la explicación de cómo crear nuestra firma en los correos. Vimos algunas normas de netiqueta, las normas en la web, algo que jamás había escuchado y que es bastante útil para no incomodar a los demás con lo que hacemos durante navegamos.

Mencionamos también que las redes sociales son importantes para el comunicador y continuamos con la explicación de algunas herramientas en twitter. Creamos una lista en donde agregamos a diferentes compañeros de la clase, igualmente exploramos el DM y cómo marcar tendencias usando un hashtag. Juan Sebastián nos enseñó una página (twitaholic) para poder ver quiénes eran los personajes más importantes en twitter, esta última herramienta permite a las PYME crear estrategias de publicidad.

Vimos también cómo las redes se convierten en un negocio con la venta de las páginas que tienen bastantes seguidores. Otras aplicaciones como “Pókemon Go” generan también distintos tipos de negocio, como ejemplo de esto, la creación de una “Pokeruta” en la ciudad de Bogotá. Finalizamos la explicación de herramientas útiles, con la creación de un Blog, en donde llevaremos registro de nuestra bitácora y narraremos las clases de la semana para mejorar o crear una cultura de escritura en nosotros.


Una conclusión de la clase es que debemos estar al tanto del lanzamiento de nuevas redes sociales y registrarnos en ellas, es por esto que vamos a hacer uso de varias de las redes durante el semestre. Finalizamos con una explicación de las nuevas enfermedades que generan las nuevas tecnologías en el siglo XXI, como ejemplo la enfermedad de sentir el celular vibrar en nuestro bolsillo cuando realmente no lo está haciendo (Por cierto, eso me pasa a mi).